Sábado 6 de febrero de 2010, Sala Delicatessen, Segovia
Una tarde tranquila y fresca nos daba la bienvenida a la capital segoviana. Tarde que pronto oscurecería para eliminar esa tranquilidad de la villa y convertirse, a eso de las once, en una noche de Metal y Rock por los cuatro costados. Asustados parecían los tunos y los grupos de danzas regionales que pululaban por los alrededores al acueducto, acordes a la fiesta de Santa Águeda que celebraban, sabiendo que era una noche para el Heavy Metal.

















